jueves, 26 de marzo de 2020

Aunque no lo parezca, ¡es verdad!

En esta ocasión, el alcohol ha jugado un papel muy importante para nuestro Informativo Curioso. Empezábamos con Mihai Danciu, un desempleado rumano que salió una noche a tomar algo con sus amigos, en Rumanía. Esa noche, Danciu aseguró a sus amigos que encontraría un trabajo, aunque a la mañana siguiente despertó en Londres y sin recordar nada. Con el cuerpo lleno de moretones y bocabajo en un patio del centro de la ciudad acabó siendo trasladado a un hospital. Aquí una enfermera rumana consiguió hacerle entender dónde se encontraba y averiguar qué había ocurrido. La joven publicó la historia en su cuenta de Facebook para tratar de ayudar a Danciu. Finalmente, la prensa se hizo eco y pudieron encontrar a su familia y algunos datos más de la historia, aunque el cómo llegó hasta Reino Unido sigue siendo un misterio.


Y la siguiente historia relacionada con licores y bebidas espirituosas trata sobre un hombre de 50 años de Reino Unido que, después de una despedida de soltero, decidió que tenía que entrar en un estudio de tatuajes. ¡ERROR! Y es que el diseño que eligió fueron unas gafas tatuadas en plena cara. Al principio pensó en dejárselas, pero después de ver las caras de su familia y amigos decidió que no quería que se avergonzasen de él. Así que, después de dos años de tratamientos láser consiguió eliminar por completo el dibujo.


En nuestro Revuelto Curioso os traíamos curiosidades de los coches y es que todos hemos tenido contacto con ellos, de uno u otro modo, pero no conocemos todo lo que han “aportado” a nuestra historia. El primero de los vehículos que se puso en marcha pesaba 3630 kilos nada más y nada menos. Puso sus ruedas en marcha en el año 1769 y se utilizaba para mover cañones, quizá de ahí su ¿robustez? Estos primeros vehículos no disponían de volante y se movían a través de palancas.


Y casi dos siglos después de que el primer coche se pusiera en marcha, sería la marca Volvo, en 1959, la casa que incluiría por primera vez cinturones de seguridad. Su creador se llamaba Nils Bohlin. Y menos mal, porque ya tenemos casi 600 millones de coches circulando por nuestro planeta, así que mejor ir seguros. Aunque el mundo del coche es cambiante y hasta las innovaciones en realidad no son tales, porque, por ejemplo, ¿sabías que el coche eléctrico existe desde 1839? Nació en Escocia y permitía moverse a la escalofriante velocidad de 6 km/h.

También se habla últimamente de los coches autónomos que son capaces de conducir por nosotros o no depender tanto del factor humano al menos. Sin embargo, en 1971 ya se hicieron las primeras pruebas de conducción autónoma mediante impulsos eléctricos computarizados. Y como no podía ser de otro modo, os decíamos que el mundo del motor es un mundo cambiante, y, por tanto, también es esclavo de las modas y depende de ellas en ocasiones. En 2013 un arquitecto tejano decidió crear una casa en el espacio de una caravana, desde ahí no ha parado ni él, ni otros que han seguido su ejemplo. También existen oficinas y todo lo que seas capaz de meter en ese minúsculo espacio. La creatividad no tiene límites.


En la sección de Cine os traíamos los efectos especiales, tan necesarios y sobreutilizados en ocasiones y tan precarios y necesarios en otras. Por ejemplo, os contamos que el primer personaje formado digitalmente fue el caballero de vitral en El Joven Sherlock Holmes (1985). La escena dura unos 30 segundos, pero les llevó más de 6 meses el hacerlo. Sin embargo, y como os decíamos antes, el primer efecto especial se usó no en el siglo XX, sino en el XIX. La película era La decapitación de la Reina María (1895). El director, Alfred Clarck, utilizó a una actriz real en la posición y, antes de que el hacha llegara a su cuello, la cambió por un muñeco con un truco fotográfico. El resultado fue tan impactante que el público pensó que habían degollado a la actriz para hacer la película.

Aunque uno de los efectos especiales más recordados, también por su proximidad en el tiempo, es el efecto bala de Matrix (1999). Para hacerlo se usaron cámaras fotográficas de alta definición en un escenario de 360 grados. Las fotos en secuencia lograban el efecto de tiempo detenido. Como sabéis este truco causó tal impacto que decidieron reutilizarlo en numerosas películas después. Aunque no todos son tan complejos, Jurassic Park (1993) utilizaba una cuerda de guitarra para crear el efecto de vibración en un vaso cuando se acercaba el Tiranosaurio-Rex.

Y algunos ejemplos más de trucos que se siguen utilizando a lo largo de la historia del cine a pesar de su “antigüedad” son los trucos con agua o drogas, como el efecto de la lluvia. El agua se dispersa con mangueras a mucha altura que disparan agua mezclada con leche para darle volumen y consistencia a las gotas que vemos en la pantalla. Respecto a las drogas, hemos visto muchas veces como un actor tiene que esnifar cocaína. Pues bien, esnifar esnifan, pero no cocaína, obviamente. Suelen utilizar lactosa o vitamina B en polvo, porque en el cine, recordad, (casi) NUNCA NADA ES LO QUE PARECE.

Y para acabar, Beck Hansen. Es nuestro protagonista de la sección de Música, un artista multigénero que no se encasilla y que le gusta probarlo todo. Es estadounidense, californiano para ser más concretos), pero es que ha crecido entre la música. Su padre era compositor, director y arreglista musical y aunque no creció con él, sí mantuvo el contacto, por lo que algo le contagió. Su madre, por su parte, era hija de la poeta y showgirl Audry Hansen y del artista Al Hansen que también era miembro de la factoría Andy Warhol.

Volviendo a él, os podemos contar que nunca fue un estudiante brillante, aunque para hacer la música que hace, tocando tantos géneros y con ese bagaje ya ha demostrado que si no lo fue no fue por falta de capacidades. A mediados de los años 80 comenzó a toca en locales de california grabando sus primeras obras en casa. A finales de esta década, acabaría dejándose llevar por el movimiento anti-folk (que buscaba reavivar este estilo) llegado desde Nueva York, donde finalmente se trasladaría para ir moldeándose como artista. Al tiempo, volvería a Califormia para grabar varios temas de manos del productor Karl Stephenson.
Con Loser empezó a sonar en todas las radios y había gente que lo comparaba con genios de la música como Bob Dylan. En este momento las ofertas le llovían, aunque no aceptó hasta que llegó David Geffen, pues le asustaba perder su libertad como creador y como intérprete. Después pasaría por otras discográficas para acabar volviendo a manos de Geffen. Varios grandes han versionado sus temas, así como defendido su sonido y estilo.

¡¡NO DEJÉIS DE SER CURIOSOS!!

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